28/10/07

Márquez en la pantalla grande

Una de las facetas poco conocidas de García Márquez es la que desarrolló en el cine latinoamericano, tanto como guionista, director o como maestro de los nuevos cineastas.Para la década de los 60 Márquez estudió la carrera de cine en el Centro Sperimentale Di Cinematografía di Roma (Cinecittà) en Roma. Aparte de sus estudios obtuvo experiencias y conoció contactos que desarrollaron en él el amor por la pantalla grande y aumentaron su preocupación por crear cine en Latinoamérica. A su regreso a México intervinó en las películas de esta época, pero no existen certificaciones de sus participaciones debido a la costumbre que los cineastas tenían de firmar con seudónimos. Sin embargo, pueden mencionarse algunas películas específicas donde Márquez influyó En este pueblo no hay ladrones (1965) de Alberto Isaac; Juego peligroso (segmento "HO") (1966) de Luis Alcoriza y Arturo Ripstein. Patsy mi amor 1968) de Manuel Michel; Presagio (1974) de Luis Alcoriza; La viuda de Montiel (1979) de Miguel Littín. María de mi corazón (1979) de Jaime Humberto Hermosillo; El año de la peste (1979) de Felipe Cazals (adaptación del libro de Daniel Defoe "El diario de la peste"; y Eréndira (1983) de Ruy Guerra(http://es.wikipedia.org/wiki/Gabriel_Garc%C3%ADa_M%C3%A1rquez#Incursi.C3.B3n_en_el_cine)

En 1986, cuando ya se le había entregado el premio Nobel, promovió la fundación de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (Cuba) junto con el cineasta argentino Fernando Birri, participando en varios guiones cinematográficos, tanto de obras propias como en colaboración con otros escritores. Esta escuela, impulsó a los que llamarían productores del Tercer Mundo. Además, formó parte de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, que también impulsó y de la cual es presidente.Por último, es imprescindible mencionar que gran parte de su obra literaria ha sido utilizada dentro de cintas cinematográficas. Algunas de ellas son:


26/10/07

Márquez y la RAE


"¿Cuántas veces no hemos probado nosotros mismos un café que sabe a ventana, un pan que sabe a rincón, una cereza que sabe a beso? "

Márquez expresaba esta frase al hacer referencia a la inmensidad de la lengua española. A la cantidad de sinónimos que podemos elegir para nombrar una palabra, un sentimiento y una idea. A la diversidad de palabras que nos sirven para designar un pensamiento. A lo maravilloso que es el idioma español en toda su expansión.

Márquez ha sido siempre respetado por su labor periodística y literaria. Sin embargo, ha recibido duras críticas por su innegable deseo por liberar el español de sus ataduras normáticas. Dado por su crítica a tantas reglas ortográficas y gramáticales que limitan al escritor, que encasillan el pensamiento y posibilitan enfrascar al error de la forma la lectura de fondo.
Es decir, pese a que Gabo es un escritor intachable se muestra irreverente a todas las estructuras que la RAE crea alrededor de nuestro idioma. Para él es necesario que "Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna: enterremos las haches rupestres, firmemos un tratado de límites entre la ge y jota, y pongamos más uso de razón en los acentos escritos", pues, para él "al fin y al cabo nadie ha de leer lagrima donde diga lágrima ni confundirá revolver con revólver". Es decir, liberemos a nuestro idioma de sus fierros ortográficos para que entre como Pedro en su casa en este nuevo siglo XXI.
Además, Márquez defiende que los escritores se cohiben ante tantas normas y esto tiene que ver también con todos los fundamentalistas que tachan a un escritor de malo sólo por sus errores gramáticales. Con ello, va encaminada la típica excusa que defiende que sin las reglas no nos entendiéramos, pero no todos los hablantes del español hablamos y escribimos como se considera correcto y aún así nos entendemos, pues la mayoría es la que practica el español y por tanto es la mayoría la que debería decidir si usamos o no tantas limitantes para poder expresarnos.
"Simplifiquemos la grámatica antes de que la grámaticatermine por simplificarnos a nosotros".
Por sí quieres leer los discursos y críticas completas te agrego esta página donde podrás encontrarlos:

19/10/07

El cataclismo de Damocles

En la Conferencia de Ixtapa, México, Gabriel García Márquez pronunció un discurso el 6 de agosto de 1986, en el aniversario 41 de la bomba de Hiroshima. He destacado algunas de las citas más importantes de éste que me gustaria que conocieran y además es un tema demasiado importante en nuestros días de guerra para pasarlo por alto.


  • Un minuto después de la última explosión, más de la mitad de los seres humanos habrá muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo. Un invierno de lluvias anaranjadas y huracanes helados invertirá el tiempo de los océanos y volteará el curso de los ríos, cuyos peces habrán muerto de sed en las aguas ardientes, y cuyos pájaros no encontrarán el cielo. Las nieves perpetuas cubrirán el desierto del Sahara, la vasta Amazonía desaparecerá de la faz del planeta destruido por el granizo, y la era del rock y de los corazones transplantados estará de regreso a su infancia glacial. Los pocos seres humanos que sobrevivan al primer espanto, y los que hubieran tenido el privilegio de un refugio seguro a las tres de la tarde del lunes aciago de la catástrofe magna, sólo habrán salvado la vida para morir después por el horror de sus recuerdos. La Creación habrá terminado. En el caos final de la humedad y las noches eternas, el único vestigio de lo que fue la vida serán las cucarachas.
  • Esto no es un mal plagio del delirio de Juan en su destierro de Patmos, sino la visión anticipada de un desastre cósmico que puede suceder en este mismo instante: la explosión -dirigida o accidental- de sólo una parte mínima del arsenal nuclear que duerme con un ojo y vela con el otro en las santabárbaras de las grandes potencias...

Así iniciaba su discurso y hacia visible su crítica a uno de los genocidios más grandes a lo largo de la historia. Como ya lo había mencionado Márquez tiene una fuerte conciencia de los problemas del mundo entero, pero pasa de la simple percepción para buscar las formas de contrarrestar dichos problemas. Desde su posición de escritor, periodista y aún más de ser humano Márquez critica en este discurso a todos aquellos líderes que son capaces de "plantear la posibilidad teórica de inutilizar cuatro planetas más que los que giran alrededor del Sol, y de influir en el equilibrio del Sistema Solar". Esto visto desde el año 1986 no digamos en nuestros días que la mayoría de países invierten la mayor parte de sus presupuestos nacionales en armamento nuclear.

Me pareció importante marcar algunos puntos de este discurso porque este no es un problema de 1986, sino del año 2007 y de todos los años futuros hasta que alguien no haga algo por desaparecer esta amenaza constante para todo ser vivo del planeta tierra. Además, hay que señalar que no sólo es lo que se invierte en estas armas, sino en lo que se deja de invertir. Márquez en su discurso señala:

  • En la salud, por ejemplo: con el costo de 10 portaviones nucleares Nimitz, de los 15 que van a fabricar los Estados Unidos antes del año 2000, podría realizarse un programa preventivo que protegiera en esos mismos 14 años a más de 1.000 millones de personas contra el paludismo, y evitara la muerte -sólo en África- de más de 14 millones de niños.
  • En la alimentación, por ejemplo: el año pasado había en el mundo, según cálculos de la FAO, unos 565 millones de personas con hambre. Su promedio calórico indispensable habría costado menos de 149 cohetes MX, de los 223 que serán emplazados en Europa Occidental. Con 27 de ellos podrían comprarse los equipos agrícolas necesarios para que los países pobres adquieran la suficiencia alimentaría en los próximos cuatro años. Ese programa, además, no alcanzaría a costar ni la novena parte del presupuesto militar soviético de 1982.
  • En la educación, por ejemplo: con sólo dos submarinos atómicos tridente, de los 25 que planea fabricar el gobierno actual de los Estados Unidos, o con una cantidad similar de los submarinos Typhoon que está construyendo la Unión Soviética, podría intentarse por fin la fantasía de la alfabetización mundial. Por otra parte, la construcción de las escuelas y la calificación de los maestros que harán falta al Tercer Mundo para atender las demandas adicionales de la educación en los 10 años por venir, podrían pagarse con el costo de 245 cohetes Tridente II, y aún quedarían sobrando 419 cohetes para el mismo incremento de la educación en los 15 años siguientes.

Es decir, no se trata de sí las bombas son o no utilizadas, es el dinero que se invierte en ellas, es lo que se deja de hacer por ellas es lo que podría pasar si se usaran es lo que dejaria de existir si se usan. Márquez termina:

  • Gente nuestra, cuyo sitio natural no es allá sino aquí, en esta mesa, y cuya liberación es indispensable para que nos ayuden a crear, en el ámbito de la educación y la justicia, lo único que puede salvarnos de la barbarie: una cultura de la paz.
  • La carrera de las armas va en sentido contrario de la inteligencia.
  • Una botella de náufragos siderales arrojada a los océanos del tiempo, para que la nueva humanidad de entonces sepa por nosotros lo que no han de contarle las cucarachas: que aquí existió la vida, que en ella prevaleció el sufrimiento y predominó la injusticia, pero que también conocimos el amor y hasta fuimos capaces de imaginarnos la felicidad. Y que sepa y haga saber para todos los tiempos quiénes fueron los culpables de nuestro desastre, y cuán sordos se hicieron a nuestros clamores de paz para que esta fuera la mejor de las vidas posibles, y con qué inventos tan bárbaros y por qué intereses tan mezquinos la borraron del Universo.

Si quieres leer todo este discurso visita:

http://sololiteratura.com/php/docinterno.php?cat=miscelanea&doc=173

12/10/07

Márquez de Aracatara o del mundo


La discusión de la universalidad de la obra de Márquez es interminable. Para algunos es la máxima expresión del realismo mágico por lo que sus lugares y narrativas pueden encontrarse a lo largo del mundo. Otros, en cambio, consideran que Gabo es la personifficación de la cultura latinoamericana por lo que sus obras deben ser revisadas en este contexto.


"Macondo es parte de Francia; es un barrio de Alemania; es una parte de Nicaragua; es mi lugarcito acá en EEUU"; frases como estas se escuchan en todo el mundo. Cada lector identifica los lugares de la narrativa de Gabo con pequeños lugares de sus países y los creen parte de su espacio individual. Debido a que cada país, por más desarrollado que sea, posee lugares tradicionales, viejos o un tanto extraños que en la mayoría de casos pueden asemejarse al lugar donde se estrelló el pájaro muerto en Los funerales de la Mamá Grande.


Sin embargo, cuando Gabriel recibió su Premio Nobel de Literatura en 1982, la Academia Sueca explicó que se le otorgaba el premio "por sus novelas e historias cortas, en las que lo fantástico y lo real son combinados en un tranquilo mundo de imaginación rica, reflejando la vida y los conflictos de un continente". Es decir, son espacios propios de América y aún más de América Latina.


Entonces ¿Quién es el equivocado? La verdad es que ambas partes tienen argumentos precisos y por lo tanto verdaderos. Y la razón es clara: El detallismo de Márquez. Se supone que una obra entre más detalles exponga será cada vez más particular, pero esto tiene una doble función; pues es más fácil que cualquier presona se identifique aunque sea con algunas de las particularidades de lo narrado y por tanto con toda la obra.


Por ello, la obra de Márquez tiende a ser tan querida. Pues aunque ha sido escrita desde América, relatando los mitos, costumbres, problemas y lenguajes propios de esta región cualquier persona que se encuentre fuera del continente se apropia de la obra de una forma tal que busca lo más semejante de ella dentro de su propio entorno.




5/10/07

"Nos estamos pudriendo vivos"

Para poder comprender en plenitud la obra de Márquez es necesario conocer el lugar que ocupan cada uno de sus actores sociales, ya no vistos dentro de la obra, sino desde su representación en la realidad. Empezaremos entonces por los alcances y límites de la representación femenina y masculina.

La mujer de Márquez no es más que la voz de la realidad socio-cultural. Este autor ubica a la mujer como la persona centrada, conciente y a veces, como es el caso de Úrsula, amargada por los problemas económicos y sociales de los entornos en que interactúa. En general, son las mujeres las únicas concientes de las crisis en que se encuentran todos los personajes. Un claro ejemplo es la esposa del coronel en la obra "El Coronel no tiene quien le escriba". Este personaje, que aparece sin nombre, es la encargada de ubicar o centrar a su esposo en las precariedades en que viven, de la necesidad de vender al gallo que su marido atesora tanto o conseguir por cualquier otro medio estabilidad económica. Se vuelve la conciencia de la miseria de la realidad y la aceptación de una identidad femenina rigurosa e indomable, por momentos doblegada frente al hombre, pero firme en sus reclamos y principios.

El hombre es un concepto totalmente distinto. Por lo general son hombres impulsivos, inconcientes, idealistas que se aferran a sus creencias sin entender de razones. Son seres apartados de la sociedad, por ejemplo los Buendía, que solo buscan la plena realización de sus planes, por más necios y ridiculos que estos parezcan. Para poder ubicar mejor estos términos hay que observar la ingenuidad del Coronel quien pese a llevar años en espera de su pensión sigue con el anhelo de recibirla. Además, se vuelve un inconciente y sentimentalista al priorizar la vida del gallo, que su hijo le deja por herencia, antes que la de él y su esposa.

Se da entonces una clara relación de opuestos, donde la ingenuidad, terquedad y sentimentalismo del hombre se ve continuamente cuestinada y reprochada por el sentido conciente de realidad de la mujer.


Esposa del coronel: "Dime, qué comemos".
Coronel: "Mierda"

Fragmento de "El coronel no tiene quien le escriba"